El tabaquismo pasivo, un factor cancerígeno

El tabaquismo pasivo, un factor cancerígeno

El tabaquismo está relacionado con numerosas enfermedades y afecta negativamente a la salud
bucal. No solo genera más placa dental, sino que también empeora las enfermedades de las encías y los problemas periodontales. La evidencia ha demostrado que la exposición al humo de los
fumadores pasivos puede causar inflamación en la cavidad oral y afectar a la función de las
glándulas salivales. Además, también repercute directamente en los dientes y en los
microorganismos que se encuentran en la boca.
Se sabe que fumar tabaco, beber alcohol y consumir sustancias como el tabaco de mascar o el betel quid aumentan el riesgo de desarrollar cánceres orales. Esta patología da lugar a 448.000 nuevos casos de cáncer al año, y provoca alrededor de 228.000 muertes en todo el mundo, según la plataforma Global Cancer Observatory.
A pesar de las estadísticas, los investigadores creen que la relación entre la exposición de los
fumadores pasivos al humo del tabaco y los cánceres bucales no se ha examinado a fondo. En 2009, la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer confirmó que había pruebas
suficientes para concluir que la exposición al humo de tabaco es un factor cancerígeno para los
seres humanos. Se dio a conocer que puede ocasionar cáncer de pulmón, y se reveló la existencia de un vínculo positivo entre la exposición pasiva y los cánceres de laringe y faringe. Desde entonces, se han publicado varios estudios que examinan en profundidad los riesgos del tabaquismo pasivo y el cáncer oral.
Sin embargo, según indican los autores del estudio, no se han incluido en una revisión sistemática y metaanálisis hasta ahora. Para analizar los vínculos potenciales entre el tabaquismo pasivo y el
riesgo de cáncer oral, los investigadores realizaron una revisión sistemática de los estudios
publicados hasta el 10 de mayo de 2020. Analizaron cinco estudios que incluían a un total de 6.977
personas. Entre ellas, 3.452 estuvieron expuestas al humo de forma pasiva, y las 3.525 restantes no.
Estos estudios se realizaron en América del Norte, Asia, Europa y América Latina.
El riesgo de los fumadores pasivos se duplica La revisión muestra que las personas que estuvieron expuestas al humo de cigarrillos sin ser fumadoras aumentaron el riesgo de padecer cáncer oral en un 50%. Además, aquellas personas expuestas a entre 10 y 15 años de humo de forma pasiva eran más propensas a desarrollar esta patología.
La investigación tuvo varias limitaciones, incluida la pequeña cantidad de estudios comprendidos
en el análisis. Sin embargo, el número total de casos y controles en el metaanálisis fue alto, ya que
varios de los estudios originales agrupaban muchos otros individuales. Tal y como señalan los
autores, es necesario realizar otros estudios futuros para fortalecer la evidencia y abordar estas
limitaciones.
La revisión también muestra una asociación consistente y significativa entre el tabaquismo pasivo y
el riesgo de cáncer oral, y la duración de la exposición apoya la inferencia causal. Por lo tanto, los
resultados deberían usarse para adoptar medidas preventivas apropiadas dentro del Convenio Marco para el Control del Tabaco de la Organización Mundial de la Salud. “La identificación de los efectos nocivos de la exposición proporciona orientación a los profesionales de la salud pública, los investigadores y los legisladores a medida que desarrollan y ejecutan programas eficaces de
prevención de la exposición”, concluyeron los investigadores.
Fuente: Dr. Bicuspid

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